Saturday, June 15, 2013

Sin persistencia no hay existencia

Dicen que el que no sabe la diferencia entre ignorancia e indiferencia es como el que no sabe, o como que no le importa, pero,  para cuando tienes que ganarte la vida por ti mismo mas tarde en la vida esas dos juegan un papel importantísimo entre trabajar para vivir, o vivir para trabajar.
        Como ya lo he comentado anteriormente a mis quince a
ños de edad abandone mi hogar y me fui a vivir con un ex compañero de la escuela secundaria y después de pasar algunas situaciones que culminaron con tener que decidir entre quedarme viviendo ahí o irme a otro lugar para que no me localizara mi padre (mi Superman) de nuevo.   Y antes de que eso sucediera tuve que pasar mi primera experiencia en el mundo de los desempleados, ya que tuve que experimentar mi primera vez. . . . . (no, no esa que se están imaginando) buscando trabajo y teniendo que enfrentarme a la realidad mas cruel que puede enfrentar un niño y que es tener que mantenerse por si mismo, con la diferencia que ese niño (o sea yo) ya venia preparado, y dispuesto a enfrentarse a lo que

fuera con tal de hacer dinero, que le ayudara a sobrevivir entre los independientes y para esto requerí de empezar la búsqueda de algo que estuviera dentro de mis habilidades, y de mi basta experiencia que yo tenia y que era =ventas= y así fue como llegue a la compañía que a la larga seria mi primer forma formal de ingreso .
          El Sr. Martinez era el gerente en la compañía de licuadoras en la cual llegue a solicitar trabajo de vendedor, y considerando que yo estaba acostumbrado a vender toda clase de artículos sin ningún inconveniente, vender el único producto que esa compañía tenia (licuadoras) se me hizo "pan comido" (o sea, super mega fácil)  pero la seguridad que tenia yo no incluía los requisitos que las compañías requerían para contratar empleados, por ejemplo, el primer día que llegue a esa compañía ni siquiera se me tomo en cuenta, me tuvieron esperando en la sala de espera y al final de cuentas me mandaron a casa con la excusa de que "el gerente estaba en una junta muy importante de negocios" (como que yo no era lo suficiente importante) y me fui a casa pero regrese al día siguiente, en esta ocasión tuve mejor suerte, el Sr. Martinez me recibió y cuando le expuse mi intención de trabajar para su compañía el se carcajeo como que le había contado el mejor chiste del mundo!! se carcajeo hasta que se canso, y en cuanto paro de reír le pregunte "entonces me dará una oportunidad de trabajar en su compañía?" a lo que el me contesto "tienes alguna experiencia en ventas?" y yo me "descocí" diciéndole "el huevo y quien lo puso", o sea el A, B,C, de las ventas de puerta en puerta, le dije de mi basta experiencia vendiendo todo articulo que existiera en el mercado y finalmente el Sr, Martinez me dijo "se ve que sabes tu negocio, pero me tengo que ir, tengo una cita muy importante de negocios" (una vez mas no fui importante) y así me fui una vez mas a casa.
 Para regresar al siguiente día para insistir con mas ímpetu y en cuanto el Sr, Martinez me vio llegar me llamo y me dio un paseo por los alrededores de la compañía y al final me dijo que lamentaba mucho lo que me tenia que decir, que desafortunadamente el no podía emplearme, que yo era muy chico, y que el no podía darle empleo a un menor de edad, que para ello necesitaría el permiso de mis padres, y que mejor me buscara algún trabajo de ayudante en alguna tienda de abarrotes y . . . .(cuando me decía esto yo sentía que perdía mi ultima oportunidad de trabajar en esa compañía) que por favor ya no insistiera.
        En este momento les diré en que tiene que ver "la ignorancia y la indiferencia" en esta historia, porque si hubiera ignorado lo que yo sabia, que s
abía y me hubiera sido indiferente el hecho de aceptar que era un menor de edad, esa oportunidad se hubiera desvanecido en ese paseo por los alrededores de la compañía de licuadoras, así que le dije al Sr. Martinez mi realidad, y que era que yo había abandonado mi hogar, que necesitaba trabajar para poder mantenerme y pagar a donde yo vivía y que si me diera tan solo una oportunidad le demostraría lo que yo le decía y que si al darme esa oportunidad yo no podía comprobar lo que yo tanto pregonaba que entonces ya no lo molestaría mas, a lo cual el Sr Martinez después de meditarlo mucho, me dijo "esta bien, te enviare con uno de mis mejores vendedores por tres días y si en esos tres días no vendes nada, sin ninguna excusa o algo por el estino no quiero volver a verte por aquí estas de acuerdo?" y para no hacerles el cuento mas

largo les diré que un par de meses después estaba yo a cargo de un grupo de seis vendedores, en una ciudad muy lejana de donde yo vivía y ganando mas dinero del que yo había soñado antes en mi vida!!.    Y como ya lo he dicho antes, cuando eres bueno para algo y lo sabes aplicar te puede sacar de mucho problemas y esto es una prueba bien clara de eso. Y como ven, sin persistencia no hay existencia, "el que persevera alcanza" y a mi en lo personal la persistencia me ha dado muy buenos resultados, así que espero que una vez mas mi historia sea del agrado de ustedes y que continúen leyéndome, volveré con mas en un futuro cercano, mientras agreguen frutas al consumo de vegetales y al rato sabrán mas de mi, mientras es todo cambio y fuera.


La licuadora y el hombre de negocios son de www.wayfair.com

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